El estanque de Son Moragues

Joan Fuster Bonnin (1870 – 1943) es uno de los pintores más destacados de la Mallorca de principios del siglo XX. Su pintura, prolífica y representativa de lo que se hacía en el plano artístico en la isla de aquella época, capta la esencia del paisaje mallorquín. El mismo Fuster Bonnín defiende la importancia del paisaje insular en un artículo publicado en el diario El Día:

“Es de interés de todos los mallorquines, sin distinciones, defender nuestro paisaje porque es nuestra esencia. No podemos desaprovechar ninguna ocasión que se nos presente para enaltecerlo, afirmarlo y pregonarlo tanto como sea posible. Las ocasiones, las debemos aprovechar todas, porque precisamente de la fama del paisaje mallorquín han de emanar días de prosperidad y bienestar para toda Mallorca.”

Fuster Bonnín representa la infinidad de variedades del paisaje isleño, incluso aquel domado por la mano del hombre. El estanque de Son Moragues es precisamente una obra en la que el pintor capta la belleza de la naturaleza transformada en jardín bucólico creado para el disfrute de las personas.

La obra la pinta en 1905, un momento en el que los artistas venidos de la península como Russiñol, Mir y Anglada-Camarasa, ya han dejado su huella artística en los pintores locales. Fuster se encuentra en una época de plenitud creativa, de gran actividad y fecundidad favorecida por su exclusiva dedicación a la pintura.

El estanque de Son Moragues deja entrever influencias modernistas a partir de una simplificación del dibujo y un mayor protagonismo del color y la luz. Asimismo, también se aprecian algunos rasgos característicos de su producción como el interés por los espacios abiertos, amplios y luminosos.

La pintura se puede apreciar en la pinacoteca de la Cartuja de Valldemossa junto con la del retrato del Amo de Son Moragues, ambientada en el mismo espacio.

Aina Ferrero Horrach.

Colección de Arte Contemporáneo

Esta exposición se articula en torno de la figura de Juli Ramis (Sóller, 1909-Palma, 1990) y su relación con los pintores europeos más importantes del momento. Destacan los trabajos de Bacon, Ernst, Moore, Picasso y Miró. Ramis recibió la influencia del fauvismo y del cubismo, y fue uno de los precursores del informalismo, trabajando con arenas, conchas o soportes de todo tipo. La sala adyacente se compone de obras de diferentes compañeros de Ramis durante su estancia en París: Francis Bacon, Max Ernst y Henry Moore, por destacar algunos. En las vitrinas hay una muestra de ediciones ilustradas o conmemorativas de Joan Miró así como una serie de grabados de Pablo Picasso.