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La celda Prioral

La celda prioral era el espacio que habitaba el padre Prior del Monasterio. En esta celda se encuentra el oratorio privado, la biblioteca, la sala de audiencias, el dormitorio, el comedor, el Ave María y el jardín, idéntico en todas las celdas.

La capilla, presidida por una talla gótica, era el oratorio particular del padre Prior. En ella el político y hombre de letras Gaspar Melchor de Jovellanos (1744 – 1811), oía misa durante su cautiverio entre estos muros. En la antesala de esta capilla se puede ver una lápida que recuerda su estancia y otra lápida en memoria de los priores que en ella moraron.

También se pueden ver algunos recuerdos de Santa Catalina Thomàs, única santa mallorquina oriunda de Valldemossa a la que los padres cartujos tenían gran devoción.

La biblioteca reúne libros y manuscritos de los monjes. Cada uno de ellos sólo podía llevarse dos ejemplares a su celda para su lectura. En esta dependencia se reunían los padres para hablar, en capítulo, la media hora a la semana que la orden les permitía.

Destaca un tríptico de marfil del siglo XV que representa la boda de María de Montpellier (flor de lis) y Pedro II de Aragón (barras), padres de Jaime I el Conquistador; enfrente hay un cofre de la Dolorosa y en el paño central otro tríptico de la escuela flamenca del XVI que representa la adoración de los Reyes Magos. La cerámica que cubre los altos de las estanterías es de Alcora, de Teruel y Cataluña.

La Sala de Audiencias era donde el padre Prior recibía frecuentes visitas. En la vitrina central se guardan cartas reales, libros de astronomía y un incunable de Ramón Lllull, El Árbol de la Ciencia, así como dos bulas del papa Luna de Aviñon, Benedicto XIII (el antipapa). Entre los lienzos que cuelgan en las paredes cabe destacar un San Andrés, de Herrera debajo de uno de la escuela del Greco. Enfrente se puede ver una Huida de los israelitas de Egipto, de Bassano.

Se sale al jardín, a donde se ha trasladado la primera piedra de la fundación del nuevo monasterio. Cada monje cultivaba su jardín a su gusto, mezclando hortalizas con flores si lo deseaba.

El Comedor era usado sólo por los visitantes ya que los padres comían solos. Sobre la mesa puede verse un mapa de las cartujas erigidas, y en la pared otro con las cartujas actuales. También hay una colección de cerámica hispanoárabe (fácil de identificar por sus reflejos metálicos), catalana y de Savona. A la izquierda de la vidriera se guarda la carta del rey Martín I de Aragón (el Humano), en la cual se hace donación, el 14 de junio de 1399, de su palacio en Valldemossa para que se funde esta cartuja. A la derecha puede verse la factura del escultor catalán Adrià Ferran correspondiente a las esculturas de los santos que esculpió para la iglesia nueva.

El Ave María es un pequeño vestíbulo por el que el monje entraba y salía de la celda no sin antes rezar un Ave María. Preside este espacio una imagen de la Divina Pastora.